
Cría tus cepas
Planta semillas, quédate con las mejores como madres y crúzalas hasta sacar una cepa tuya, con su nombre y su color: verde, morada o dorada.

Cultiva, cruza tus propias cepas y monta tu negocio sin que el pueblo se entere.
Se juega en el móvil, en horizontal. Sin descargar nada.
Aquí no hay menús que pulsar sin parar. Lo haces tú, con tus manos, y lo que crías es tuyo.

Planta semillas, quédate con las mejores como madres y crúzalas hasta sacar una cepa tuya, con su nombre y su color: verde, morada o dorada.

Coges, llevas y dejas. Cosechas, cargas el cubo en el río, cuelgas a secar y envasas tú mismo. Cuando el negocio crece, contratas gente para que te ayude.

Que los vecinos no sospechen, que tu contacto vuelva mañana y que tu mejor bote gane la Copa de Targa. Si se te va de las manos, llega la inspección.

Una finca en plena selva, junto al río. Empiezas con una parcela, una autocaravana y 300 €.

Un pueblo con plaza, cafetería y su gente. Te compras una casa con sótano y el negocio va en serio.

El barrio de al lado. De noche se enciende el bidón y allí se sabe qué es lo que más se fuma.
Hace frío ahí arriba. De momento, no podemos contar más.
Tres variedades para empezar. Cada semilla sale algo distinta: cuando te salga una buena, pásala a madre y crúzala.

Equilibrada. La de siempre para empezar.

Florece rápido y queda bajita. Da algo menos.

Lenta y alta, pero da bastante más.



Cruzando tus madres salen cepas nuevas, con tu nombre y su color. Las de color raro se pagan mejor, y tu mejor bote puede ganar la Copa de Targa, que se celebra cada siete días en la plaza.
En Targa se habla mucho y se explica poco. Nadie te va a dar más pistas que estas.
Mi abuelo jura que una noche, pasada la una, vio luces encima de los campos de Monte Verde. Por la mañana le faltaba una planta.Oído en la barra de la cafetería
Las palomas de la plaza son muy suyas. Pero dicen que, si les das vueltas, alguna acaba cogiéndote cariño.La señora del banco
El perro de la finca se hace el duro. Con mimos de sobra, ya verás cómo cambia de postura.Un vecino de Monte Verde
El nombre que le pones a una cepa se le nota en el cogollo. Yo apostaría por los colores que salen en el cielo después de llover.El del growshop, bajando la voz
Hay 4 secretos escondidos en el juego, de momento. Si das con uno, haz captura y presume.
Tu partida se guarda sola en el móvil. Empieza ahora y sigue cuando quieras.
Jugar gratisSi haces un vídeo, una captura o un artículo, aquí tienes el logo y el icono. Úsalos sin pedir permiso.
¿Ideas, fallos o ganas de hablar? Escribe a [email protected]
Pon el móvil en horizontal. Todo se hace con dos dedos: uno para andar y otro para hacer cosas.
Pon el dedo en la parte izquierda de la pantalla y arrástralo hacia donde quieras ir.
Abajo a la derecha. Cambia según lo que tengas delante: coger, dejar, regar, cosechar… Mantenlo pulsado en las tareas largas.
Arrastra con el dedo en la parte derecha para girar la cámara. Si prefieres que te siga sola, actívala en Opciones.
La copa abre tus metas y tus rangos. El menú ☰ tiene las opciones, la cámara y «Enviar opinión».


En tu móvil, sola, cada poco. Si cambias de móvil o de navegador, usa «Guardar copia» y luego «Cargar copia» en Opciones.
En iPhone: en Safari, Compartir y «Añadir a pantalla de inicio». En Android: el menú ⋮ y «Añadir a pantalla de inicio». Así se juega a pantalla completa.
Mírala con la lupa: te dice qué tiene. Coge el bote de su color en la estantería de sanidad y échaselo. Si no tienes, cómpralo en el growshop, o arráncala desde su ficha para que no contagie a las de su armario.
Cuando una planta te salga buena, abre su ficha y pásala a madre. Con dos madres puedes cruzarlas: al día siguiente tienes semillas nuevas, y les pones el nombre que quieras.
Las plantas crecen con la luz de crecimiento y en floración ya solo engordan los cogollos. Deja que crezcan antes de pasar el armario a floración.
No. Ahora mismo es una versión de prueba y se juega gratis en el navegador.
En el juego, menú ☰ y «Enviar opinión». Cuéntalo con tus palabras: dónde estabas y qué ha pasado.